• Gonzalo Rosales Curu

Del ‘jogo’ al robo bonito: ¿Es el Mundial de Catar 2022 una simple casualidad?

"La elección de Catar como polémica sede del Mundial de fútbol 2022 es uno más de los diversos procesos turbios que han estado bajo responsabilidad de la FIFA. Investigaciones, delitos y explotación laboral rodean un evento donde deberían predominar la unión, cánticos y la euforia del aficionado. En sí, poco a poco el dinero está volviendo el juego de barrio en un comercio sin vuelta atrás, lejos de su transparencia y esencia como deporte."

Fuente: Unsplash


Redactado por: Gonzalo Rosales Curu

Editado por: Gino Sáenz

Publicado por: Christian Carranza


Cada vez falta menos para llegar al 13 de junio, fecha en la cual esperamos una victoria de la bicolor. Ya avizoramoslos diversos comerciales relacionados a la selección, entrevistas a los familiares de jugadores, miniseries y el mar de gente celebrando en el parque Kennedy de lograrse la clasificación al mundial de Catar. Junio, en sí, refleja la oportunidad de ver a Perú por sexta vez en un mundial de fútbol, el evento deportivo más aclamado de todo el mundo.


Sin embargo, hay algo que el hincha, cegado por la euforia del momento, no se pone a pensar sobre este evento: ¿de qué forma llega Catar a ser sede de la máxima contienda internacional del fútbol? ¿Por qué un país con un gobierno no democrático, de actos totalitarios (monarquía) y donde las mujeres aún deben vivir bajo tutela masculina para llevar sus vidas (Begum, 2021), destaca en las principales portadas deportivas? ¿Acaso un territorio que ronda los tres millones de habitantes, según el Banco Mundial (2020), puede estar listo para recibir a más de 3 millones de personas , asistencia del pasado mundial en Rusia?


Esta decisión puede causar cuestionamientos, más aún si se tuvo otros candidatos para albergar este evento como Estados Unidos, Japón y Australia. Estos países cuentan con mayor capacidad, un mayor flujo de turistas y mejores condiciones, tanto deportivas como climáticas, para albergar grandes eventos. De esta forma, surge la duda de si existe algo turbio detrás de esta decisión por parte de la FIFA. ¿Este proceso tuvo irregularidades? Y, de ser así, ¿qué tan presente está la corrupción y mafia en el deporte con mayor popularidad en todo el globo? En ese sentido, los siguientes párrafos abordarán el tema con un énfasis en el mundial que empezará el próximo 21 de noviembre.


Para empezar, debemos tener en cuenta que la presencia de Catar en el fútbol no es tan reciente. Albiac (2015) indica que, desde la entrada de Joao Havelange como presidente de la FIFA en 1974, existía la compra de votos en las elecciones de la asociación. Aquí uno de los principales auspiciadores fue Mohammed bin Hammam, un catarí con dinero suficiente para sobornar a representantes de diversas confederaciones. No obstante, la participación de este país que cuenta con uno de los mayores PBI per cápita del mundo - cerca de 64 mil dólares (FMI, 2021) - no queda únicamente en este suceso histórico. Según Conn (2013), Catar ha utilizado sus astronómicos ingresos a partir de gas natural y petróleo para auspiciar clubes importantes como el Barcelona o Real Madrid de España con montos que superan los 150 millones de euros. Además, jeques de este país han adquirido clubes relevantes en la escena europea como el Paris Saint-Germain (liga francesa) y el Málaga CF (liga española).


De este modo, Catar empezó a ganar un espacio en la cartera del fútbol a nivel global. Entonces, ¿cómo no pensar que el dinero de este país del Golfo Pérsico influye en las decisiones internas que tiene la FIFA? Un hecho por demás revelador fue el denominado FIFA Gate, el cual, como indica Kuper (2018), reveló fraudes dentro de la asociación sobre elecciones de sedes mundialistas que llevaban años sin ser descubiertos. De hecho, de los 22 votantes por Catar como local, siete han sido investigados con acusaciones por actos criminales y sobornos que llevaron a sanciones monetarias, juicios y suspensión de labores. Este caso ha involucrado desde altos funcionarios como Joseph Blatter (expresidente de la FIFA) y Michel Platini (expresidente de la Unión Europea de Fútbol Asociación, UEFA), hasta presidentes de federaciones nacionales como Manuel Burga, quien fuera la cabeza de la Federación Peruana de Fútbol (FPF).


Asimismo, no se puede mantener a la FIFA ajena de las consecuencias de esta elección. Para el momento en el que Catar fue elegida sede del Mundial de la FIFA 2022, en el año 2010, este no contaba con la cantidad de estadios recomendados para albergar el evento. Esto implicaba largas jornadas de construcción y, como indica Los Angeles Times (2022), una explotación laboral que no ha podido ser controlada del todo hasta el presente año. Con referencia a este tema, Amnistía Internacional (2016) elaboró una investigación cuyo dato más relevante fue el abuso que sufrieron migrantes de diversos países como India, Nepal o Bangladesh para trabajar en obras como el estadio Jalifa. En ella, se nombraron elevadas comisiones de preparación, condiciones inhumanas, retrasos en los pagos, montos falsos en salarios, restricciones para dejar las obras y el país, así como amenazas y trabajo forzoso.


Con una sede ya definida y obras cerca de su resultado final, la indignación por la forma de trabajo permanece hasta estos días. Según Cockburn, S. a través de Amnistía Internacional (2022), la participación de la FIFA no puede quedar únicamente en organizar el evento y llamar la atención a ciertas empresas de contratación en Catar: esta debe presionar por una reducción de abusos y un mejor clima laboral. Por más lejano o costoso que sea el viaje, Ben Yahia y Al-Emadi (2018) afirman que estos factores no llegan a ser relevantes en la participación de espectadores en el evento. Incluso, estos autores atribuyen al hecho de que el mundial se realice en Catar como una ventana a experimentar un evento único en su clase, de mayor exclusividad y la seguridad de que no se volverá a ver un evento de esta magnitud por esta parte del mundo.


Luego, temas de sobornos y corrupción interna han estado presentes durante mucho tiempo en las redes del fútbol y, especialmente, en la FIFA. Autores como Esteban (2017) y Kuper (2018) dan a conocer sobornos en los que se implican otras sedes mundialistas como Alemania (2006) y Rusia (2018); arreglo de partidos en Corea-Japón (2002), hasta casos delictivos relacionados a arreglos en sorteos de derechos de transmisión y apuestas deportivas. En sí, como nombran Obando y Donato (2021), este deporte con el paso de los años ha pasado de ser el juego artesanal que era parte de la identidad, unión y goce a un espectáculo industrial con mucha influencia a nivel mundial.


Por consiguiente, la elección de Catar como polémica sede del Mundial de la FIFA 2022 es solo uno más de los diversos procesos turbios que han estado bajo responsabilidad de esta asociación. Procesos de investigación, delitos y explotación laboral son aspectos que rodean este evento detrás de los cánticos, portadas y euforia del aficionado mundial. Como diría Voltaire: “quienes creen que el dinero lo hace todo, terminan haciendo todo por dinero” hasta afectar la vida de miles de personas y tratar de darle lógica a un evento con corrupción de por medio.


Entonces, podemos pensar, ¿habrá alguna manera de que el fútbol recupere su esencia como deporte? Aspectos mencionados anteriormente restan competitividad, seriedad y generan incertidumbre sobre las futuras decisiones en el deporte rey. El dinero poco a poco está volviendo el juego de barrio en un comercio sin vuelta atrás. Si bien como hinchas esperamos que Perú clasifique, confiemos en que este deporte recuperará la transparencia y humanidad que tan bien acompañan a las experiencias que transmite. Esto último, desde las principales instituciones del fútbol a nivel mundial hasta el sentimiento delante de una pantalla.



Referencias


Albiac, A. (29 de julio de 2015). FIFA: sobornos, corrupción y poco fútbol. El Orden Mundial. https://elordenmundial.com/la-fifa-sobornos-corrupcion-y-poco-futbol/


Amnistía Internacional. (31 de marzo de 2016). Catar, la copa mundial de la vergüenza. https://www.amnesty.org/es/latest/campaigns/2016/03/Catar-world-cup-of-shame/


Amnistía Internacional. (7 de abril de 2022). Catar: Guardias de seguridad, sometidos a trabajo forzoso. https://www.es.amnesty.org/en-que-estamos/noticias/noticia/articulo/Catar-guardias-de-seguridad-sometidos-a-trabajo-forzoso/


Associated Press (7 de abril de 2022). Organizadores de Mundial admiten explotación a trabajadores. Los Angeles Times. https://www.latimes.com/espanol/deportes/articulo/2022-04-07/organizadores-de-mundial-admiten-explotacion-a-trabajadores


Begum, R. (29 de marzo de 2021). “Everything I Have to Do is Tied to a Man” Women and Catar’s Male Guardianship Rules. Human Rights Watch. https://www.hrw.org/report/2021/03/29/everything-i-have-do-tied-man/women-and-Catars-male-guardianship-rules


Ben Yahia, I. & Al-Emadi, M. (2018). Exploring the determinants of 2022 FIFA World Cup attendance in Qatar. International Journal of Sport Management and Marketing, 18(1-2), 116-129. https://doi.org/10.1504/ijsmm.2018.091335


Conn, D. (18 de Noviembre de 2013). How Qatar became a football force: from Barcelona to PSG and World Cup. The Guardian. https://www.theguardian.com/football/2013/nov/18/Catar-barcelona-psg-world-cup-2022


Esteban, J. (21 de agosto de 2017). Moneyball, el negocio del fútbol moderno. El Orden Mundial. https://elordenmundial.com/moneyball-el-negocio-del-futbol-moderno/


Kuper, S. (2018). Fútbol: la cultura de la corrupción. Nueva Sociedad (227), 13-24. TG_Kuper_277.pdf (nuso.org)


Obando, C. S. & Donato, O. M. (2021). El negocio del fútbol: Del juego artesanal al espectáculo industrial. Intermedio Editores SAS

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