• Angie Olarte Guevara

Salario mínimo y empleo: un enfoque alternativo



Redactado por: Angie Olarte

Editado por: Flavia Palomino



El certamen del premio Nobel inició con el deseo del inventor sueco Alfred Nobel, quien destinó la mayor parte de su fortuna a la creación de una serie de premios para aquellas personas que realicen aportes importantes al desarrollo científico, mejoramiento y ayuda a la humanidad. Por su lado, el premio Nobel de Economía se otorgó por primera vez en 1969 y desde entonces recompensa la investigación de modelos capaces de explicar la teoría monetaria, economía matemática, política fiscal, comercio internacional, teoría del bienestar, entre otros. Los resultados de los ganadores del premio Nobel de este año han sido revelados; el galardón fue compartido por David Card, Joshua Angrist y Guido Imbens por su análisis en el mercado laboral. Específicamente, las investigaciones de Card acerca de cuestiones fundamentales para la sociedad, como lo es el estudio de la economía del trabajo, han demostrado que los experimentos naturales —aquellos que plantean conclusiones a partir de lo observado en la vida real— son una rica fuente de conocimientos (Fariza, 2021). Entre las investigaciones que realizó a lo largo de su carrera, su trabajo junto a Alan Krueger sobre el aumento del salario mínimo y el empleo ha sido el más comentado.


David Card se graduó en Bachelor of Arts por la Universidad de Queen (Ontario) en 1978 y se doctoró en Economía en 1983 por la Universidad de Princeton. Fue profesor de Economía en la Universidad de California, Berkeley, y director del Programa de Estudios Laborales de la Oficina Nacional de Investigación Económica. También fue coeditor de Econométrica de 1991 a 1995 y de American Economic Review de 2002 a 2005. En 1995 recibió el premio John Bates Clark de la Asociación Económica Estadounidense, que se otorga cada dos años al economista menor de 40 años cuyo trabajo se considera que ha hecho la contribución más significativa al campo (Berkeley Economics, s.f.). Sus intereses de investigación incluyen inmigración, salarios, educación y diferencias relacionadas con el género y la raza en el mercado laboral.


Tal como se mencionó anteriormente, su trabajo de investigación más relevante y que fue objeto de debate tras ser galardonado con el premio Nobel es “Minimum Wages and Employment: A Case Study of the Fast-Food Industry in New Jersey and Pennsylvania”, que realizó junto a Alan Krueger (Card y Krueger, 1994). Este compara el empleo de cadenas de comida rápida en Nueva Jersey (NJ) y en el este de Pensilvania (PA). Su elección de ciudades se debió a que ambas se encuentran en condiciones de crecimiento y territorio similares. Por un lado, el salario mínimo de NJ sufrió constantes cambios en 4 años desde 1989. Primero, se incrementó de 3.35$ a 3.80$ por hora; luego, en 1991, a pesar de la recesión económica estadounidense, aumentó de 4.25$ a 5.05$ por hora. En total, incrementó en 1.7 puntos. Por otro lado, el salario mínimo de PA se mantuvo constante a través de los años, en alrededor de 4.62$ por hora.


La muestra, conformada por 410 establecimientos de un total de 473, se enfocó en aquellas cadenas de comida rápida que lideraban el mercado de empleo dado el salario mínimo de los trabajadores. Esto para excluir locales informales que no pagaran el salario completo a sus empleados. Para esta muestra, se formuló un cuestionario con el fin de recopilar información sobre el número de empleados, estado del empleado (jornada completa o parcial) y los precios del menú. Este fue solicitado a las tiendas en dos ocasiones: antes y después del alza en el salario mínimo. Para la primera encuesta, en NJ se seleccionó 331 establecimientos para ser encuestados de un total de 364, es decir, el 90.9%; en cambio, en PA, se escogió a solo el 72.5%. Para la segunda, se detectó que en NJ cerraron completamente 5 tiendas y 2 cerraron temporalmente, mientras que en PA solo 1 tienda cerró completamente. Los resultados concluyeron que, en NJ, el promedio de empleados a tiempo completo aumentó, mientras que en PA disminuyó en 5%. Además, los precios del menú se mantuvieron constantes en PA; sin embargo, en NJ se incrementaron ligeramente en 0.06$. A pesar de que se detectó un error al recoger la información debido a una entrevista duplicada, este no fue significativo.


Dado que se remuneraba mejor a los trabajadores de tiempo completo, se estimaba que los empleados buscarían mejorar las condiciones de su contrato y aumentar sus horas de trabajo. Sin embargo, la sustitución de trabajo de tiempo parcial a tiempo completo no sucedió de esta manera, puesto que todos los empleados recibían el mismo salario sin importar sus horas de trabajo. De esta forma, se considera este efecto como una variable irrelevante frente al empleo. Por otro lado, ante el aumento de salario mínimo, los costos de la empresa de comida rápida aumentaron. Esto se refleja en el aumento de precios del menú, que consistía en una gaseosa mediana, papas fritas tamaño pequeño y el plato principal (por ejemplo, una hamburguesa). Este incremento de precios es consistente con un modelo convencional de una industria competitiva. Sin embargo, no se encontró evidencia de que los precios hayan subido más rápido entre las tiendas de NJ más afectadas por el aumento. Dada la competencia, los restaurantes que se ven más afectados podrían tener dificultad para aumentar los precios de sus productos más rápido que sus competidores.


Ante todo esto, el efecto del aumento en el número de trabajadores fue parcialmente alentador. En las tiendas de NJ, con una remuneración laboral de 4.25$ a 5.00$ por hora, el número de empleados aumentó en aproximadamente en 1. En cambio, en aquellas en donde el salario era mayor a 5.00$, se disminuyó a 2 empleados por tienda. En el caso de PA, donde no hubo cambio del salario, el número de empleados disminuyó. Estos hallazgos empíricos son incompatibles con los supuestos de un modelo competitivo estándar, el cual estima que el empleo a nivel de establecimiento disminuirá si el salario aumenta exógenamente. Entonces, aunque los resultados de empleo son consistentes con modelos no convencionales, ninguno de estos puede explicar el aparente aumento de los precios de la comida rápida en NJ. Sin embargo, un modelo alternativo, en el cual las tiendas de comida rápida son tomadoras de precios y se enfrentan a una creciente oferta de mano de obra, podría ofrecer una interpretación. Desde esta perspectiva, un aumento del salario mínimo puede aumentar potencialmente el empleo en las empresas afectadas y en la industria en su conjunto.


Más adelante, Card y Krueger (1998) realizan una revisión al trabajo previamente expuesto, en donde concluyen que el aumento del salario mínimo de Nueva Jersey probablemente no tuvo ningún efecto sobre el empleo total en la industria de comida rápida del estado. Los autores escribieron con anterioridad que, debido a las fricciones en el mercado laboral, se puede esperar que un aumento del salario mínimo cause que algunas empresas reduzcan su demanda laboral y otras la aumenten. A pesar de esto, reconocen que un incremento del salario mínimo puede demostrar un impacto poco significativo en el empleo total de los establecimientos de comida rápida encuestados. Es posible que el denominador común que indican las encuestas representativas sean las diferencias pequeñas y estadísticamente insignificantes en el crecimiento del empleo entre Nueva Jersey y Pensilvania.

Ahora bien, ¿podría ser aplicable en el Perú un aumento del salario mínimo en beneficio del empleo? Para analizar ello, podemos recurrir a investigaciones como la de Céspedes (2003). Esta evalúa la relación entre el empleo y la remuneración mínima vital (RMV) utilizando dos enfoques complementarios. El primero analiza el empleo respecto a la RMV, los salarios y la producción de equilibrio, mientras que el segundo estima la probabilidad de mantenerse empleado durante el periodo del incremento de la RMV, que depende de los ingresos y edad de los trabajadores. En el contexto del primer enfoque, el incremento del salario causa la pérdida de empleos; a pesar del empleo generado por el crecimiento del PBI, el desempleo es mayor cada vez que se incrementa el salario. No obstante, el efecto neto de empleo continúa positivo hasta el escenario de incremento en 10% del salario mínimo. Con respecto al segundo enfoque se encuentra que, al estimar el modelo, a mayores niveles de ingreso, es más probable que los trabajadores mantengan su empleo. Esta relación se mantiene si el empleo es formal o informal. La investigación, además, indica que los trabajadores jóvenes entre 14 y 25 años de edad serían los más afectados por la política de fijación del salario mínimo.


Recordemos que el último aumento del salario peruano fue ejecutado el 21 de marzo del 2018, cuando el expresidente Pedro Pablo Kuczynski aprobó el incremento del sueldo mínimo de S/850 a S/930, aplicable desde abril de ese año (Gestión, 2019). Para reflexionar sobre los resultados de este suceso en el mercado laboral, se comparará el empleo entre 2018 y 2019. Además, para asemejar este resultado al trabajo de Card y Krueger, solo se tomará en cuenta a las empresas que cuentan con 11 a 50 trabajadores, debido a que, en el estudio, el promedio de las tiendas de Nueva Jersey era de 20 empleados. Se encuentra que 1246.8 miles de personas estaban activamente ocupadas en el 2018; en cambio, en el 2019, este número disminuyó a 1229.4 miles de personas (Instituto Nacional de Estadística e Informática, INEI, 2019). Este resultado, a pesar de no estar centrado en las cadenas de comida rápida o tomar en cuenta el salario del empleado, logra reafirmar la conclusión de Card y Krueger: no es posible extrapolar lo sucedido en Nueva Jersey a otros sectores o países.


En conclusión, luego de que Card sea galardonado con el premio Nobel, su investigación junto a Krueger resultó siendo centro de atención, al establecer que el aumento del salario mínimo en Nueva Jersey no se había traducido en una reducción de puestos de trabajo en las empresas de comida rápida.​ Este estudio iba en contra del enfoque principal de la teoría económica en torno al salario mínimo, pero resultaba consistente con una serie de estudios recientes basados en comparaciones de series temporales transversales de mercados, como el modelo alternativo de las tiendas como tomadoras de precios. Así, observaron que los efectos del aumento del salario repercutieron en el precio del menú ofrecido, mas no en la sustitución de empleados por mayor productividad. Sin embargo, los autores, en su revisión, indicaron que los resultados no son significativos para rebasar la teoría convencional, ya que no es aplicable a todo sector ni país. Entonces, a pesar del constante debate en la esfera pública, el aumento del salario solo beneficiaría el empleo en ciertas circunstancias. Por lo tanto, crear un plan con el objetivo de generar empleo para los peruanos no debería tomar en cuenta la investigación de David Card y Alan Krueger, pues es muy probable que los resultados en la región no sean positivos.




Bibliografía:


Berkeley Economics (s.f.). Faculty: David Card. Recuperado el 17 de octubre de 2021, de https://www.econ.berkeley.edu/profile/david-card


Card, D., & Krueger, A. (1994). Minimum wages and employment: A case study of the fast-food industry in New Jersey and Pennsylvania. The American Economic Review, 84(4), 772–793. Recuperado de https://davidcard.berkeley.edu/papers/min-wage-ff-nj.pdf


Card, D., & Krueger, A. (1998). A reanalysis of the effect of the New Jersey minimum wage increase on the fast-food industry with representative payroll data. American Economic Review, Working Paper 6386. Recuperado de https://davidcard.berkeley.edu/papers/reanal-ff-nj.pdf


Céspedes, N. (2005). Efectos del salario mínimo en el mercado laboral peruano. Estudios Económicos BCRP, Working Paper 2005-003. Recuperado de https://www.bcrp.gob.pe/docs/Publicaciones/Revista-Estudios-Economicos/13/Estudios-Economicos-13-5.pdf


Fariza, I. (11 de octubre de 2021). El Nobel de Economía premia la tesis que rebate los efectos negativos de subir el salario mínimo. El País. https://elpais.com/economia/2021-10-11/david-card-joshua-d-angrist-y-guido-w-imbens-ganan-el-premio-nobel-de-economia-2021.html


Gestión. (26 de junio de 2019). ¿Cuál es el sueldo mínimo en el Perú y cómo ha evolucionado en el tiempo? https://gestion.pe/tu-dinero/finanzas-personales/sueldo-minimo-peru-aumento-nnda-nnlt-252048-noticia/


Instituto Nacional de Estadística e Informática. (2019). Población económicamente activa ocupada, según principales características, 2007-2019. Recuperado de https://www.inei.gob.pe/estadisticas/indice-tematico/ocupacion-y-vivienda/


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